Gymnázium Budějovická

Naposledy upraveno , Kateřina Krýzlová

Salamanca

Con la salida del sol llegamos al aeropuerto que como siempre está lleno de gente queriendo viajar a todos los lugares del mundo. Nuestro destino es una de las ciudades más antiguas y bonitas de Europa, posiblemente la más importante de España. Eso sí, no volamos a Salamanca, sino directamente a Madrid. Desde aquí, un autobús nos va a llevar a Ávila y después finalmente a Salamanca. Mientras nos están facturando, juego con la idea de que el autobús se rompa y nosotros nos quedemos en Madrid. Pasaríamos por todos los museos, galerías y monumentos. Desafortunadamente, eso es algo tan maravilloso que no puede pasar. Me despierto de mis ideas con la voz de nuestra tutora llamándome para preguntar si tengo todos los documentos. Asiento y dejo de despistarme con mis sueños. Pasamos por el control y nos ponemos a esperar el avión en la puerta. Como somos una delegación de veintiséis chicas (incluyendo las profesoras) no es ninguna sorpresa que casi todo el grupo desaparezca entre las tiendas. Después de una hora, nos reunimos y abordamos el avión. El vuelo dura tres horas, pero gracias a su comodidad parecen ser cinco minutos y de repente aterrizamos. El Aeropuerto Internacional Adolfo Suárez en Madrid es bellísimo, en los pilares se ven todos los colores del arco iris pasando suevamente de violeta a rojo a lo largo de todo el edificio. Cogemos nuestro equipaje y vamos al aparcamiento donde nos espera el autobús. Desafortunadamente, no está roto, así que tengo que renunciar a mis sueños sobre los viejos maestros. Nos saluda un simpático señor diciendo ser nuestro guía y nos ayuda a empujar nuestras cosas al maletero. Se llama Franisco Javier, pero debemos llamarle Paco. Tan pronto como el autobús se pone en movimiento, Paco empieza a explicarles a las profesoras todas las reglas para nosotros. Como estoy sentado muy cerca de ellos, oigo casi todo. Después de quince minutos de charla entre los adultos, Francisco se levanta y empieza a contárnoslo todo a nosotros. Repite exactamente lo mismo, pero esta vez tarda cuarenta y cinco minutos. No sé si nos tiene por soñadores con cabeza en las nubes o simplemente le gusta hablar con nostoros, o mejor dicho nosotras. Durante su discurso nos regala bolsos llenos de varios objetos. Primero nos encontramos con un tipo de tablilla de la que se supone ayudarnos con verbos irregulares. El problema es que cada uno de nosotros los sabe de memoria desde hace tres años. Pero no me voy a quejar, puedo dársela a mi madre. Después hay un callejero muy útil, preciosa foto de algo llamado "Plaza Mayor", nuestros carnés y unos papeles de una importancia tan extrema, que nadie los perderá, ni tirará a la basura cuando tenga la oportunidad. De pronto llegamos a la maravillosa ciudad de Ávila y salimos del autobús. Lo primero que nos llama la atención son las murallas que se elevan sobre el césped verde. Para mí, esa es la definición de belleza monumental. Paco nos enseña unas réplicas de madera de la cuidad mientras va explicando por dónde vamos a ir. Después de explicar nuestro paseo, comienza a hablar de arquitectura románica y gótica. Eso provoca que la mitad de nuestro grupo empiece a charlar y deje de prestar atención. Nuestro querido guía se da cuenta del enorme interés y con las palabras "Esos modelos son aburridos, os lo voy a enseñar de verdad, vamos" nos lleva a la ciudad. Primero pasamos alrededor de las murallas y vemos la parte trasera de la catedral, que forma parte de las murallas. Gracias a esa innovación, durante las guerras con los árabes los cristianos podían defender la ciudad desde un lugar sagrado así que sus flechas fueron apoyadas por el poder divino... Al entrar en la ciudad, Paco empieza a hablar sobre el misticismo y Santa Teresa de Ávila que fue una monja poetisa. Sus padres le enseñaron a leer y escribir, eso le permitía escribir sus poemas y archivarlos (una mujer capaz de esto en la edad medieval fue básicamente un milagro). Nuestro querido guía hace este momento inolvidable gracias a su pregunta: ¿Qué tres profesiones podía cumplir una mujer en tiempos de Santa Teresa? Elaboramos las dos obvias respuestas: madre y monja... ¿Pero cuál puede ser la tercera? Paco nos choca con la respuesta: "Claro, en los tiempos antiguos, vosotras no podíais ser más que esposas, o como ya habéis dicho madres, es realmente lo mismo, monjas o protistitutas." Todos nos echamos a reír y una voz femenina detrás de mi espalda dice algo en el sentido de que sabe exactamente cómo terminaría. Pero realmente, es verdad. La madre es obvio, porque tienen que nacer niños. La prostituta, claro, no podemos olvidar que es la profesión más antigua. Y después quien quisiera podía unirse al clero y volverse monja. Volviendo a Teresa, visitamos la casa de su familia y vemos la catedral. Es de estilo plateresco, que es un estilo muy típico en España. Dentro de éste, se combinan los elementos del estilo románico y gótico. Al final vemos una escultura de cerdo/oso/perro (nadie sabe exactamente qué es) que tiene más de 3.000 años. Realmente es una experiencia interesantísima y (casi) todos nos despedimos de Ávila con una sonrisa en nuestras caras. Finalmente llegamos a Salamanca. Cuando para el autobús, ya nos esperan las madres de nuestras familias anfitrionas. La mía es muy simpática y mi compañero y yo la seguimos con alegría. Cuando llegamos a nuestro piso, descubrimos que ella es el único miembro de la familia. Pero junto con nosotros, viven otros tres estudiantes. Tenemos dos "hermanas" chinas y un "hermano" estadounidense. Afortunadamente, nuestra "madre" cocina muy bien, así que nos vamos a dormir con el estómago lleno. Al día siguiente, tenemos reunión en la Plaza Mayor. Vamos por las calles siguiendo las instrucciones de nuestra "madre" y sorprendentemente llegamos a tiempo. Pero hay un gran PERO. La plaza está cerrada. Y completamente llena de soldados con metralletas y muchos hombres viejos en cuyos pechos se ve algo como un millón de insignias. El problema es que el punto de la reunión está debajo del reloj del Ayuntamiento. Este lugar está lleno de barreras y de funcionarios militares. Aunque sea una reunión, seguro que no es la nuestra. Al final encontramos el resto de la clase enfrente del Starbucks y todos habían estado tomando un cafecito mientras nosotros nos preocupábamos de si no habría un ataque terrorista. ¡Qué bién! Cuando llega el resto de la gente, empieza la visita guiada en la que nos enseñan la historia de la ciudad y sus monumentos. Paco es un buenísimo guía, así que cada uno de nostros aprende muchas cosas nuevas de historia, cultura e incluso de modismos. ¿Por ejemplo, sabía, que la frase "ir de picos pardos" antes significaba ir de prostitutas? (Los picos pardos eran algo como una identificación, que llevaba cada prostituta en su vestido.) Realmente casi todas las leyendas y fiestas salmantinas tienen alguna relación con ellas. Al mismo tiempo vimos la fachada de la universidad, el templo de Los Masones, Casa de las Conchas y las dos catedrales. Después de esto, nos dejaron la tarde libre. Nuestra "madre" nos preparó al almuerzo así como la cena; simplemente, nos sentíamos como en el paraíso. Llega un día nuevo y otra vez nos reunimos en La Plaza Mayor, aunque ya no hay barerras y la reunión debe ser debajo del reloj y todos están enfrente del Starbucks. Por algún motivo ni me sorprende. El plan de hoy es simple estudios, estudios y estudios. Primero vamos a la escuela llamada "Tía Tula" donde vamos a estudiar español y después visitamos la antigua universidad. Cuando llegamos a la academia de idiomas, nos reparten otro bolso, esta vez amarillo. Está lleno de materiales. Y... también hay otra tablilla de verbos para mi madre. Cuando finalmente toca el timbre, con muchas ganas vamos al almuerzo y después a la visita del edificio de la antigua universidad. En su fachada se ve la rana tan conocida sentada en una calavera como advertencia contra las enfermedades sexuales. Cuando entramos, la cosa en la que me fijo primero es el techo decorado de manera geométrica. Realmente es una maravilla. Después pasamos por las aulas, que se pueden describir con la misma palabra que he usado describiendo el techo. Paco nos cuenta sobre los profesores, las asignaturas, las tradiciones y la historia. Es un tema interesantísimo. Todo eso está apoyado por el hecho de que la universidad cumple ochocientos años este otoño. Las palabras no bastan para describirlo todo. Uno tiene que verlo todo con sus propios ojos para entender qué significa él termino "Universidad de Salamanca". El día siguente es el mejor de todos. Visitamos una escuela secundaria en Salamanca. Después de dar una corta presentación, nos dividimos en cuatro grupos que se unen a las clases españolas. Pasamos 3 horas con los estudiantes salmantinos, en nuestro caso son clases de literatura (donde aprendemos muchísimo sobre el barroco en España), economía (donde tenemos la oportunidad de discutir sobre el programa de emancipación en distintos países) y matemáticas (donde aprendemos a usar logaritmos). Yo personalmente considero estas tres horas la mejor experiencia de todo el viaje. Después de la triste despedida de nuestros compañeros, vamos a nuestra escuela. El tercer día de los estudios nos acompaña una de nuestras profesoras. Aprendemos muchas palabras nuevas. Puedo decir sinceramente que me divierte la escuela. La tarde es libre, así que voy a pasear por la ciudad. Encuentro un barrio lleno de arte callejero. Por todos lados se ven maravillosas obras pintadas en las paredes. Aunque no me gusta mucho el arte moderno, esto es increíble. Dibujos de estrellas, flores, ojos, perros, tigres, mariposas esperando detrás de cada esquina. No tengo suficientes palabras para descibir las maravillas de este lugar. Es el cuarto y último día de la escuela. Cuando termina, se nos mejora el estado de humor no solo por el fin de las obligaciones, sino también por el paseo guiado por las leyendas y los mitos de Salamanca. Y al final del día vamos a un restaurante de tapas con toda la clase y visitamos las catedrales por dentro. Verdaderamente es un placer para los ojos. Al día siguiente nos espera la visita de La Casa Lis que es realmente un museo de arte. Tal como la arquitectura de la casa todos los expuestos otra vez definen la palabra "maravilla". Desafortunadamente, está prohibido sacar fotos. Después de salir del fascinante edificio, tenemos tiempo libre, que aprovecho para comprar regalos para mi familia. Y de repente golpea a la puerta el último día. Nos levantamos pronto por la mañana para coger el autobús a Madrid, donde pasamos por el Museo del Prado. Paco es realmente un experto en el arte y la visita que dura 2 horas parece durar 2 minutos. Desafortunadamente, no tenemos suficiente tiempo para ver todos los cuadros, pero nos encontramos con los más famosos de Goya y de Velázquez. Después volvemos al aeropuerto donde nos despedimos de nuestro querido Francisco Javier y estamos a punto de volver a Praga, cuando anuncian un grandísimo retraso de nuestro avión. ¿Por qué no pudimos tardar ese tiempo en el museo? Al final el avión llega, y con tristeza volvemos a nuestra patria. Todos vamos a echar de menos la ciudad universitaria de Salamanca.

Redacción de Gabriel Pišvejc (4. D - 2018/2019)

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Autor
Kateřina Krýzlová