Al día siguiente, después del desayuno, nuestro monitor (estudiante del instituto bilingüe en Bucarest) muy simpático nos llevó al teatro nacional de Bucarest donde pasamos bien la inauguración de festival y algunos números musicales y números de baile de la gente de Bucarest. Antes de la comida habíamos visto la primera obra del festival, la de Rumanía y era muy bonita y original. Por la tarde visitamos el museo del pueblo, que está al aire libre y tiene muchísimas casas y objetos de la vida rumana antigua. En esta visita pudimos sentir la atmósfera de la vida aldeana rumana y por eso me interesó mucho. Después de la visita tuvimos un poco de tiempo libre, así que lo aprovechamos para ver otras partes de la ciudad, cenamos y fuimos a descansar.
El tercer día fuimos los segundos en actuar, por eso después del desayuno nos trasladamos al Palacio Nacional de los Niños, donde se representaban las obras. Después de un ensayo un poco caótico nos estábamos preparando y maquillando durante la primera obra, y cuando nos tocó, representamos nuestro trabajo lo mejor posible. El resto del día habíamos pasado comiendo, viendo unas obras magníficas, explorando la ciudad y, por supuesto, hablando con los estudiantes de otros países como Eslovaquia, Rumanía, Polonia, Hungría y Bulgaria.
El 4 de junio habíamos disfrutado las últimas obras y después fuimos a un taller de baile con castañuelas, dónde una bailarina profesional, muy talentosa, nos enseñó unos movimientos fundamentales pero muy difíciles. El taller era muy divertido y admirable.
El último día era un poquitito triste, porque no pudimos creer que ya había llegado el final y que podrían ser los últimos momentos con nuestros amigos nuevos. Sin embargo, disfrutamos la comida y fiesta de despedida, nos despedimos con la gente amabilísima, fuimos al hotel para coger nuestras maletas y acompañados con nuestro monitor, el gran Stefan nos transferimos al aeropuerto. Otra vez con una larga escala, finalmente volvimos a Praga llenos de experiencias y recuerdos.
Todo el viaje fue increíble, inolvidable y agradezco mucho que pude participar tanto en el teatro en general, como en el festival internacional.
Alžběta Pacovská de 4D
